La carta.

>> viernes, 16 de octubre de 2009

La carta está escrita. El papel doblado en tres, dentro de un sobre abierto. Está hasta la firma y el nombre del destinatario en el frente del sobre. Están las ideas, las ganas, hasta estaba el tiempo que debía reposar antes de salir.
Pero la carta sigue acá. Básicamente por una convicción realista de que nada significante va a pasar luego de que esa carta sea leída. La circunstancia que se busca cambiar casi sin esperanzas, seguirá siendo.
Y para qué, se pregunta uno.
Y porque sí, dice el optimismo, porque aunque no cambie lo que quisiéramos que cambie, algo cambia. Para que uno al menos se quede con la conciencia tranquila al saber que hizo lo que pudo, que dijo lo que debió.
Y tal vez, sólo en un mil de tal veces, cambie.
Es dejar la puerta abierta con un cartel invitando a pasar.

Y vivir.

6 comentarios:

Greta * 1:09 p. m., octubre 16, 2009  

tengo varias cartas así, con el sobre abierto, esperando animarse a invitar. y vivir.
me gusta mucho cómo escribís (:

Anisett アニセット 3:10 p. m., octubre 16, 2009  

hoy recibi una carta, vale, no sabes que feliz que me puso!

Sola al gas. 10:44 p. m., octubre 16, 2009  

De más jóven, escribía mucho. Cuadernos enteros que aún conservo. Y cartas, muchas, todas que nunca dí.

SirThomas 8:23 p. m., octubre 22, 2009  

Esa lucha entre el querer y no querer (por los motivos que fueren) puede llegar a ser angustiante, y si eso sucede, no queda otra que envíar la carta, o romperla y ovlidarse de ella, aunque los pensamientos posiblemente queden revoloteando, sobre todo si es algo que uno quisiera cambiar pero que internamente sabe que es muy difícil que cambie.

Yo jamás envié una carta real, sólo alguna que otra práctica en el colegio :P

Saludos.

Rimaca 11:13 a. m., octubre 31, 2009  

Lo peor de todo es tener esa certeza de que... Aun cuando se hace todo lo que se puede, del otro lado nada cambia. Y uno tiene esperanzas... Y tambien no tiene ninguna duda que nada cambiara.
Me encanta como plasmaste un sentimiento que en mi es horrible e insoportable.

val 7:57 p. m., noviembre 01, 2009  

Greta: ¡Gracias! :) Espero que alguna vez, alguna carta vaya a donde tiene que ir.

Ani: jaja recuerdo cuando me sucedían esas cosas, qué lindo.

Sola: Yo igual. Muchas las fui rompiendo de a poco.

SirT: Muy angustiante, ciertamente. Creo que puede servir dejarla reposar, tenerla presente, estática por un tiempo, y volver cuando se pueda, a enfrentar la angustia y decidir finalmente.

¡Cómo nunca mandó una carta? Pruebe, pruebe, recibir la respuesta es como ese momento mágico luego de la espera de terminar el rollo de fotos cuando por fin vemos lo que hay.

Rimaca: Lo peor es tener esa certeza, porque no se debería tenerla. No hay tal cosa.
Muchas gracias.

Y a todos por pasar.

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